Halloween, el neopaganismo del Chef Away, y el futuro…

Los slaughter no practican, según los estatutos que rigen su vida cotidiana, ningún tipo de religión o creencia.

Son almas perdidas, eso, al  menos, es lo que pone en sus estatutos.

Desde hace ya dos años los slaughter de slaughterhouse se preguntan por las razones del Chef Away para celebrar la festividad de Halloween, los slaughter de slaughterhouse ven en ello motivaciones antiguas, restos de un paganismo que no se ha extinguido en la mente torturada del Chef, tan complejo él, tan de otra época sus creencias y patillas.

Los estatutos de Slaughterhouse son la priedra angular de su cotidaneidad.

Cual Benedictinos los Slaughter gobiernan su librería cafetería según pautas pactadas hace años, estudiadas meticulosamente por los mejores abogados de Ruzafa, reflejadas en un documento trascendente y exacto.

Por ello a los Slaughter les costaba tanto comprender el devenir neopagano del Chef, hasta que uno de los Slaughter de slauhgterhouse decidió estudiar pormenorizadamente el problema, ateniéndose a la premisa cuarta, subpremisa D del capítulo sexto de sus estatutos.

Según ésta cualquiera de los Slaughter de slaughterhouse está capacitado para estudiar problemas éticos relacionados con las actividades de los colaboradores de la librería cafetería Slaughterhouse. siempre y cuando:

  • a. no se entromenta en la vida espiritual de los demás Slaughter.
  • b. no se deje influenciar, a niveles conscientes, por sus estudios.

En el estudio frío y sistemático de la realidad uno de los slaughter de slaughterhouse se perdió durante semanas. Estas son sus notas:

He vuelto a la biblioteca, es un sitio gélido que, de alguna manera me recuerda al norte, no parece estar en ruzafa, y, sin embargo, lo está.

En la planta cuarta de una dirección que no me está permitido desvelar está la biblioteca.

Son pocos los habitantes de ruzafa que conocen su ubicación, son muy pocos quienes se atreven a pedirle libros a la señora Matilde, la bibliotecaria. Sólo diré que se accede a la biblioteca a través de una peluquería. Entras y tras desplazar una estantería repleta de artículos de belleza femeninos, accedes a este paraiso borgiano, frío como el conocimiento, laberíntico como el cerebro del Chef, nuestro objeto de estudio.

Entre sus anaqueles encontré lo que buscaba, una edición de Contra los galileos. Cartas y fragmentos. Testimonios. Leyes. Biblioteca Clásica Gredos 47 (1ª edición, 2ª impresión). En cuyo colofón se develaba el secreto.

No diré como logré evitar a Doña Matilde, como arranqué la última página, como me zafé de los guardias de seguridad (por cierto me parecieron los mismos que los de la sala Buho) como reuní, en definitiva, las pruebas que soportan mi tesis:

chef away, libreria cafeteria

La historia oficial cuenta que Juliano el Apostata murió en Tarso, es un hecho falso.  Sobrevivió a las fiebres y disfrazado de sacerdote cristiano recorrió el mundo con un mensaje neopagano que le trajo hasta la albufera de Valencia, las pruebas se sostienen en la lectura detenida del capítulo octavo de Contra los galileos, bastará recordar que todos los datos sobre la muerte de Juliano son referencias a volumenes dudosos, falaces reescrituras redactadas por escribas papales.

El paganismo no se extinguió con su muerte sino que vivió en las lindes palúdicas de la Albufera una nueva edad doreada, el propio Juliano dejó una descendencia noble, por la sangre de los habitantes de la horta sur corren la energia y la sabiduría de el último pagano.

Por ello el Chef insiste tanto.

Porque es el último de una saga milenaria, es el descendiente directo de Juliano el Apostata y pretende, a través de esta plataforma que es Slaughterhouse, la librería cafetería, que nuestra civilización en estas horas grises, remonte el vuelo y alce su energia hacia un universo pagano en el que él sea el centro.

Lo hace por todos, pero también por él.

Ahora los slaughter de slaughterhouse debemos reflexionar seriamente. No tenemos creencias ni fe, lo dice claramente nuestros estatutos. Pero una nueva luz Pagana y daimonica está naciendo.

¿Cambiaremos los estatutos?, ¿viviremos ajenos a esta revolución que el Chef Away dirige?

seremos capaces de reunirnos y debatir tan peliagudo asunto….

Todo son dudas para los slaughter de salughterhouse, quizás nunca debimos permitir estos estudios…

 

 

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el capitán Swift vuelve de la habana, más mojitos y picadillo habanero en slaughterhouse

Tras haberse leido en apenas dos semanas Oppiano Licario, (donde el capitán Swift ha aprendido expresiones tan inquietantes como macrogenitosoma leptosomático), el Capitán Swift, nuestro moderno Papillón, vuelve a nuestra libreria cafetería, desde la Habana, con todas sus herramientas listas para deleitarte con otra emocionante noche de Mojitos y aventuras antillanas, no olvides preguntarle por los orígenes de su conocimiento, por la aberrante sabiduría de su alquimia.

Su inspiración habanera no sólo ha sido literaria sino que aportará un nuevo elemento gastronómico a su ya de por si  complejo mundo:

El Picadillo Habanero, plato imprescindible antes, mientras, y tras tus mojitos.

Además, si vienes un poco antes, podrás conocer personalmente Adrià Climent autor de Xativa, libro que presentará in situ.

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viaje al cabanyal, intro a Baltimore.

 

baltimoreCuando una librería cafetería inaugura un blog de noticias es importante que las haya y dado que la rutina es habitualmente la base existencial de occidente, eso no siempre sucede (véanse los últimos 10 años de periódicos como el País donde, a pesar de tener no pocos epígrafes con el título o subtítulo noticias, éstas, brillan por su ausencia).

Lo ocurrido el Domingo 25 de Septiembre de 2010 fue una noticia, una noticia extraordinaria, diría yo:

Uno de los Slaughter de Slaughterhouse salió de Ruzafa.

En realidad ya había salido antes, dos veces en concreto, durante los últimos años, una vez a Makro y otra a Leroy Merlin, esta vez, sin embargo, fue diferente.

Numerosos testigos aseguran que es cierto, que estaba fuera del barrio, en la Malvarrosa, para ser exactos.

No parece oportuno dar nombres, fue uno de los Slaughter de Slaughterhouse y con eso debería bastar.

Por suerte podemos transcribir su crónica del viaje.

“Estaba intrigadísimo por saber si era cierto que más allá de la gran vía había una ciudad y si, más aún, seguía llamándose Valencia. Había visto planos, informaciones varias que apuntaban hacia esa posibilidad como algo plausible, por otra parte con el ajetreo monumental de los últimos años no había tenido tiempo de investigarlo personalmente. Tampoco ganas, esa es la verdad.

En definitiva que, ante la soleadísima perspectiva de un Domingo libre de obligaciones inminentes me armé de valor y salí de Ruzafa. Como suena, cogí un autobús al azar, el bañador, pues sabía que estábamos próximos al mar, y emprendí el camino. 

Efectivamente llegué al mar, había mar, pero no era como me habían contado, tampoco era valencia la ciudad que ese mar bañaba.

Fue una sorpresa bastante desagradable. Era Baltimore, Baltimore Este en concreto, lo que había más allá de la Gran vía, es cierto que algunas calles tenían nombres que aparecían en los mapas de valencia que había consultado, Progres, San Pedro, Benlliure… también es cierto que había gente intentando convencerse a si misma de que era Valencia, vi a los tertulianos de Slaughterhouse, a la Chusa de la Escola, a Mark… 

No sé porqué lo hacían, quizás todo era una instalación de Vicente Ferrer, de Media Vaca, que tuvo la gran idea de exponer su último trabajo en Baltimore llamarlo Benvinguts al Cabanyal…

Hablaré con Vicente y Begoña, ellos lo aclararán todo.

Tengo fotos que demuestran que era Baltimore. La imagen no miente.”